martes, 6 de diciembre de 2016

La contaminación en los océanos del mundo amenaza la vida de millones de animales marinos.

  

Millones de animales marinos, entre ellos las ballenas migratorias, los delfines, las tortugas marinas, aves marinas, focas, dugongos, tiburones y rayas, que a menudo recorren grandes distancias por los océanos del mundo, resultan heridos cada vez más o incluso muertos por la ingestión de desechos marinos o por quedar atrapados en ellos.

“La comunidad internacional debe responder al creciente problema de los desechos marinos y tomar acciones decisivas para reducir la amenaza que los desechos marinos suponen para muchas especies migratorias y para el equilibrio ecológico de los océanos en su conjunto”, ha declarado el Secretario Ejecutivo de la CMS, Bradnee Chambers.
En los informes, los científicos recomiendan evitar que los residuos lleguen al medio marino como uno de los modos más eficaces de afrontar este problema. Los países considerarán la mejora de la eficacia en la gestión de los residuos en tierra y la adopción de medidas para evitar que los operadores marítimos comerciales arrojen la basura al mar.
De acuerdo con los informes, se ha confirmado que 192 especies, entre las que se encuentra el 45 por ciento de los mamíferos marinos, incluyendo al 58 por ciento de las focas, el 21 por ciento de las aves marinas y todas las tortugas marinas se ven afectadas por el atrapamiento.
Se ha demostrado que la ingestión es aún más peligrosa: el 26 por ciento de todos los mamíferos marinos, el 38 por ciento de las aves marinas y el 86 por ciento de todas las especies de tortugas mueren por ingestión de desechos marinos. Estos animales pueden ahogarse o sufrir hemorragias internas debido a la ingestión de elementos puntiagudos.  Los desechos marinos también pueden tener un impacto en la capacidad de alimentarse debido al reducido volumen del estómago, el cual podría conducir a la inanición.  Además, podrían surgir enfermedades debido a que el sistema inmunológico se encuentra permanentemente dañado.
Boyan Slat, fundador y CEO de The Ocean Cleanup, y que ha recaudado más de 2 millones de dólares, asistirá a la apertura de la COP. Él ha declarado: “En las últimas décadas, la contaminación plástica de los océanos se ha convertido en una gran amenaza para la economía, el medio ambiente y la salud humana. Al igual que las especies migratorias, la contaminación por plásticos no conoce fronteras. Por ello, se necesita con urgencia la colaboración global para la adopción de soluciones tecnológicas y legislativas”.
Según los informes, la concienciación y las campañas de acción relativas a los desechos marinos pueden ser herramientas poderosas para motivar al público a formar parte de la solución y apoyar todos los nuevos instrumentos económicos o medidas reglamentarias.
Las campañas dirigidas a señalar el impacto de los desechos marinos en las especies migratorias pueden inducir a un cambio en los comportamientos.

Ballenas

La ballena franca del norte particularmente afectada por el atrapamiento y de la cual sólo quedan 500 animales se encuentra en peligro de extinción. Cuatro especies de ballenas, que también figuran en los apéndices de la CMS y son vulnerables son la ballena jorobada, el rorcual común, la ballena azul y el rorcual de Bryde. En algunas poblaciones, hasta el 65 por ciento de los animales muestran signos de haber quedado atrapados en desechos marinos en el pasado. Se estima que perece una media del 23 por ciento de la población de animales atrapados. En los cachalotes, la ingestión produce el aplastamiento de los intestinos, con la consecuencia de muerte. Las ballenas dentadas suelen ingerir desechos mientras juegan, exploran o se alimentan. Se conocen casos de delfines mulares y cachalotes asfixiados tras ingerir redes de pesca.

Focas

Se considera que el uno por ciento de las focas, incluidas la foca común y la foca gris, quedan atrapadas, con una tasa media de mortalidad de cerca del 50 por ciento. Se ha encontrado plástico en los estómagos del 11 por ciento de las focas del mar del norte.  Las focas grises del Báltico presentaban un alto contenido de PCB, productos industriales o químicos en su organismo, lo cual daña la función inmunitaria y se sospecha que originó la mortandad masiva por un virus en los años ochenta.

Dugongos y manatíes

Una cuarta parte de los dugongos de Australia que resultaron atrapados en redes o maromas murieron como consecuencia de ello. El manatí de África occidental y el manatí del Amazonas también se ven afectados.

Tortugas

La ingestión de plásticos puede bloquear los intestinos de las tortugas provocando su muerte por inanición.  Se calcula que el veinticinco por ciento de las tortugas marinas de las islas Canarias pudo morir como consecuencia de quedar atrapadas. Una cuarta parte de las mismas mostraba una o dos de sus aletas seccionadas.  Un anzuelo de pesca incrustado en la mandíbula produce infección y el consiguiente absceso que puede desembocar en la pérdida de dientes.

Aves marinas

Un estómago lleno de plástico impide a las aves acumular la grasa necesaria para cruzar el mar o el desierto. La proporción de pollos de albatros de Laysan que ingieren plástico es del 97 por ciento. Este hecho aumenta las amenazas para la supervivencia de las aves marinas migratorias.  Los petreles conservan el plástico en sus estómagos durante meses, acumulándose en sus organismos. Se ha demostrado que los PCB se acumulan en aves marinas como la pardela capirotada, lo cual reduce su éxito reproductor.
Muchos interrogantes sobre los desechos marinos están sin resolver. No se conoce la cantidad anual que se incorpora a los océanos, ni su distribución geográfica, ni las fuentes, movimientos y prevalencia en los distintos ecosistemas marinos. No existen datos sobre la fragmentación,  descomposición o acumulación de basura en algunas zonas.
Durante la COP de la CMS, los gobiernos considerarán medidas de conservación coordinadas a escala internacional para reducir el impacto de los desechos marinos en las especies migratorias. La CMS podría asumir un papel de apoyo a los esfuerzos para promover la investigación y mejorar la eficacia en la gestión de los residuos.





Objetivo 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los oceanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.


  • Para 2025, prevenir y reducir de manera significativa la contaminación marina de todo tipo, en particular la contaminación producida por actividades realizadas en tierra firme, incluidos los detritos
    marinos y la contaminación por nutrientes
  • Para 2020, gestionar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros con miras a evitar efectos nocivos importantes, incluso mediante el fortalecimiento de su resiliencia, y adoptar medidas para restaurarlos con objeto de restablecer la salud y la productividad de los océanos
  • Reducir al mínimo los efectos de la acidificación de los océanos y hacerles frente, incluso mediante la intensificación de la cooperación científica a todos los niveles
  • Para 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, la pesca ilegal, la pesca no declarada y no reglamentada y las prácticas de pesca destructivas, y aplicar planes de gestión con fundamento científico a fin de restablecer las poblaciones de peces en el plazo más breve posible, por lo menos a niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible de acuerdo con sus características biológicas
  • Para 2020, conservar por lo menos el 10% de las zonas costeras y marinas, de conformidad con las leyes nacionales y el derecho internacional y sobre la base de la mejor información científica disponible
  • Para 2020, prohibir ciertas formas de subvenciones a la pesca que contribuyen a la capacidad de pesca excesiva y la sobreexplotación pesquera, eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y abstenerse de introducir nuevas subvenciones de esa índole, reconociendo que la negociación sobre las subvenciones a la pesca en el marco de la Organización Mundial del Comercio debe incluir un trato especial y diferenciado, apropiado y efectivo para los países en desarrollo y los países menos adelantados
  • Para 2030, aumentar los beneficios económicos que los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados reciben del uso sostenible de los recursos marinos, en particular mediante la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo
  • Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir la tecnología marina, teniendo en cuenta los criterios y directrices para la transferencia de tecnología marina de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental, a fin de mejorar la salud de los océanos y potenciar la contribución de la biodiversidad marina al desarrollo de los países en desarrollo, en particular los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados
  • Facilitar el acceso de los pescadores artesanales en pequeña escala a los recursos marinos y los mercados
  • Mejorar la conservación y el uso sostenible de los océanos y sus recursos aplicando el derecho internacional reflejado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que proporciona el marco jurídico para la conservación y la utilización sostenible de los océanos y sus recursos, como se recuerda en el párrafo 158 del documento «El futuro que queremos»

lunes, 7 de noviembre de 2016

Historia del dibujo

El ser humano siempre ha tenido la necesidad de representar todo lo que le rodea, encontrando en el dibujo, el medio más ameno para realizar este deseo. Los primeros dibujos se remontan en el Paleolítico Superior, hace 35.000 años, cuando el Homo sapiensrepresentaba sobre las superficies rocosas de las cuevas o sobre la piel de los abrigos, animales que cazaba. Un ejemplo de esta manifestación artística lo encontramos en las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira, en Cantabria (España).
Más tarde, los egipcios supieron valerse de este arte para decorar las construcciones más imponentes de la historia; las pirámides. Había pasado miles de años y el dibujo había evolucionado substancialmente. Se había pasado de la composición monotonal y estática de la prehistoria al equilibrio, minuciosidad y colorido de las representaciones teológicas en templos y santuarios. Ahora hacia falta detallar la figura de los dioses para agradecerles la esplendor del imperio egipcio.ç




Habría que avanzar hasta el S.VI a.C. para encontrar, en los griegos los máximos representantes del equilibrio en el dibujo. Preocupados por centrarse en la expresión cándida humana, la despojan de todo abalorio o connotación sobrenatural, consiguen centrarse y obtienen las proporciones consideradas armónicas hasta el momento. He aquí la unidad y avenencia entre la realidad y la figura.

Los romanos,
 500 años después aportaron la diversidad que faltaba. Mantener otro imperio sobre un territorio tan extenso precisaba de un ejercito y una disciplina ejemplar para subyugar a tantas culturas diversas sobre el mismo mando. Eso, facilitó, en cierta parte, el abandono de lo artístico y ornamental para acercarse a una doctrina más práctica y útil para esa época; hacían falta sólidas edificaciones con las que mantener la autoridad sobre los continuos ataques de los invasores. Obtuvieron en el dibujo el medio para reflejar lo que serían las próximas construcciones. Surgieron los primeros planos y con ellos nació la arquitectura. El dibujo técnico ya precisaba de mayor técnica y conocimientos matemáticos que lo que se había forjado hasta el momento.